Hay muchas razones físicas que dificultan el sueño durante la última etapa del embarazo. La mayoría son obvias: el exceso de peso, el aumento del abdomen, la dificultad para respirar, taquicardia y los movimientos del bebé, ahora muy perceptibles pueden impedirle conciliar el sueño.
Pero también hay causas emocionales de insomnio como el temor al parto, los nervios de las últimas compras y la ansiedad que produce la cercanía de lo que supondrá el nacimiento de un hijo. Algunos dicen que el insomnio del final del embarazo es un entrenamiento de lo que le espera en pocos meses, lidiar con un recién nacido durante las noches.
Cambios de humor
Los cambios de humor son frecuentes en la mujer embarazada, sobre todo durante los primeros tres meses.
Estos cambios son más pronunciados en las mujeres que sufren de inestabilidad emocional y pueden llevar a la depresión en mujeres que tengan algunos de los siguientes factores contribuyentes:
- Un historial personal o familiar de alteraciones del estado de ánimo.
- Estrés socioeconómico.
- Falta de apoyo del padre del bebé.
- Hospitalización o descanso debido a complicaciones del embarazo.
- Ansiedad por su propia salud, por alguna complicación del embarazo.
- Ansiedad por la salud del bebé.
Los síntomas más comunes de la depresión son los siguientes: sentirse hundida, vacía y apagada, trastornos del sueño, cambios en los hábitos alimentarios, fatiga prolongada e inusual, pérdida prolongada del interés por el trabajo, los juegos, la sexualidad y otras actividades o placeres, y cambios de humor exagerados.
Si los síntomas persisten durante más de dos semanas, es recomendable que la embarazada se lo comunique al médico para que la refiera a un especialista. |