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Síntomas del
embarazo |
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Flujo Vaginal
Es muy frecuente que durante el embarazo la mujer se preocupe por la aparición de mayores secreciones vaginales y piensen que sea una infección que pueda afectar a su bebé. A pesar de ser causa de desagrado para su persona y a veces también para su pareja, este flujo es normal y no debe ser causa de preocupación.
El flujo vaginal aumenta por efecto de los estrógenos sobre el tejido del cuello del útero y la vagina. Este generalmente es de color blanco-grisácea, grueso y, con frecuencia, muy abundante.
Cuando este flujo produce picazón, ardor o es de mal olor, debe ser evaluado por el médico para dar el tratamiento específico porque puede ser una infección por hongos o por bacterias. El aumento natural del flujo es beneficioso porque disminuye la posibilidad de que las infecciones penetren en el útero, por el efecto de lavado permanente de la vagina que ocasiona esta secreción.
Manos entumecidas
Durante el embarazo son comunes los dolores en las manos y la causa más frecuente es por la retención de líquidos que ocurre durante la gestación; esta es normal y puede llegar a los 2 litros.
Durante el día esos líquidos descienden a las extremidades inferiores y se acumulan de los tobillos hacia abajo. Durante la noche, los líquidos se redistribuyen y se acumulan más hacia miembros superiores y da la sensación de entumecimiento de las manos.
La embarazada la refiere “como si tuviera artritis”, cuando la dificultad para flexionar las manos está relacionada con el exceso de líquidos, ocurre en la mañana al levantarse y suele desaparecer en el curso de la mañana, cuando los líquidos comienzan a descender.
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