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Homosexualidad
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Esta práctica sexual requiere grandes dosis de mutua confianza, lubricación, capacidad de comunicación y paciencia por parte del hombre que va a ser penetrado.
Por otro lado, el hombre activo no puede moverse tan enérgicamente como lo haría durante el coito vaginal, porque corre el riesgo de dañar tejidos muy delicados..
El sexo anal es muy placentero y si se practica con técnicas de higiene y sanidad. Hay que defecar para asegurarse de que el ano se encuentra limpio y apropiado.
Algunas personas gustan de hacerse un lavado rectal, pero una ducha es más que suficiente para garantizar la higiene. Si no conoces bien a tu pareja, entonces deberán usar condón. Es bueno tener a la mano un buen gel soluble al agua, una crema o un lubricante de base acuosa para facilitar la penetración.
Las emociones pueden controlar la tensión en cualquier momento. Una buena penetración anal no será placentera a menos que tus músculos estén relajados. Esto lleva tiempo, práctica y... paciencia... mucha paciencia.
POSICIONES
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Relación homosexual
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Así como la lubricación y la relajación del esfínter son esenciales para iniciar un buen sexo anal, también es recomendable elegir una postura adecuada que pueda facilitar una penetración más suave y menos dolorosa.
El buen sexo va mucho más allá de los cuerpos dependiendo del estado físico, peso y flexibilidad son factores que podrían limitar tu accionar sexual.
Existen multitud de posiciones y a continuación señalamos algunas de las más frecuentes:
Posición Anal del Misionero. Es posición es la más popular y conocida universalmente, porque es muy cómoda, permite obtener un mayor contacto con la pareja y una buena penetración. Esta posición permite además una comunicación total, porque las miradas se cruzan, pueden besarse apasionadamente, permite hacer caricias, sobre la cara, el cuerpo y abrazos.
En estas posición es más agradable si se colocan una o más almohadas bajo tu pelvis para levantar el trasero. El hombre pasivo se tumba boca arriba con sus piernas y las rodillas bien levantadas y abiertas. El hombre activo se acuesta entre las piernas de él y se apoya con sus brazos, para realizar un movimiento de vaivén sobre el ano.
El pene del hombre estará erecto, firme, permite una fácil y profunda penetración y el ángulo es favorable para la estimulación de la próstata, lo que aumenta el placer del penetrado, aunque puede ser dolorosa dependiendo del tamaño del pene.
Misionero Anal Hombre-Hombre
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Posición del perrito o a cuatro patas. Esta posición una de las más conocidas, especialmente entre homosexuales. Entre las mas frecuentres estan la "Unión de la Vaca" (también conocida como “Unión de la Galga”) y la "Unión del Lobo" (también conocida como “Posición de la Sorpresa”).
La persona que va a ser penetrada, se apoya con sus rodillas y brazos en una posición alta, generalmente en una cama, y puede estar situado de rodillas en la cama, o bien de pie fuera de él. Una vez introducido el pene, empuja su cadera adelante y atrás, moviendo el pene dentro y fuera del ano.
Quien recibe la penetración debe mantenerse quieto o rotar su cadera de un lado a otro. En cualquiera de esos dos casos, es el activo el que lleva el control y ritmo de la penetración, y el pasivo puede jugar con los testículos y el pene.
Ambas posturas, el ano de la persona penetrada tiende a estrecharse, por lo que la penetración puede llegar a ser dolorosa. Cuanto más agache su espalda, más deja al descubierto su ano y el recto; en ese caso se logra una penetración aun más profunda y posiblemente dolorosa.
Posición de acostados. Es la típica posición de la penetración por detrás, la más frecuente es la "Unión del Elefante". Esta permite controlar la velocidad y profundidad de la penetración y en esa posición el activo tiene el control.
La persona se acuesta y se monta sobre él y desliza su ano hasta encontrar el pene erguido. La penetración es menos profunda, pero el ritmo lo controla la persona que penetra, que unido a la fuerte presión que ejerce el ano sobre el glande, puede provocar un orgasmo intenso del activo.
En esta posición no es tan fácil penetrar, pero hay completa libertad de movimiento. Puede ser controlado por ambos, llevando al ritmo cualquiera de los dos. Si no hay donde apoyarse, tú y tu pareja pueden tomarse de las manos.
Posición de costado. Es la típica posición de la penetración de costado, la más frecuente es la “Posición de las Cucharas”.
Para esta posición, el pasivo debe tumbarse de lado con las piernas abiertas o semiabiertas y el activo se colocará apoyado sobre las rodillas, tambíen con las piernas abiertas o semiabiertas. En este caso la profundidad de la penetración es mucho menor y existe el riesgo de que el pene que penetra se suelte en varias ocasiones del recto de su pareja.
Es una postura muy sensitiva y con mucho contacto físico entre los dos compañeros. El placer es exquisito cuando el activo alterna sus embestidas cambiando el ángulo de penetración, sobre todo estimulando el punto G.
Permite además a la persona que penetra puede jugar con los genitales de su compañero. Tambíen es posible que el pasivo pueda lograr el orgasmo, considerando que este se puede manipular los genitales abiertamente y sin obstáculos, como ocurre con la posición de perrito o de acostados.
Cucharas Hombre-Hombre
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