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RESPUESTA SEXUAL MASCULINA

Fase de deseo
Fase de excitación
Fase de meseta
Fase de orgasmo
Fase de resolución

 

Fase de satisfacción
¿Cuán importante es el tamaño del pene?
¿Dónde está el punto G masculino?
¿Por qué es tan difícil lograr orgasmos simultáneos?
 
 


FASE DE DESEO

 

 
Deseo
Los cambios que ocurren en la fase de deseo del hombre, tanto en el área genital como el extra genital, son menos complejos que los de la mujer; de hecho, el clásico libro de Masters y Johnson tiene sólo un 25% dedicado a los cambios masculinos, que ocurren durante el ciclo de respuesta sexual.

La respuesta sexual humana posee un mecanismo de relojería, en el que cualquier mínima alteración, puede producir la falla en dicho mecanismo que derivará en la falta de deseo.

El hombre ve a una mujer e inmediatamente puede desearla. En un minuto puede llegar a tener una erección, en dos minutos puede experimentar el orgasmo, y en tres minutos puede estar profundamente dormido.

El deseo sería muy complejo de analizar, sobre todo, porque todavía está en fase de estudio. En algunos individuos en fase de deseo, puede ser indispensable medicamentos como el Viagra®, Levitra® o Cialis®, para el ciclo de respuesta sexual, de hecho, los sólo actúan si hay deseo.

TESTOSTERONA Y DESEO SEXUAL

 
Deseo

La testosterona está producida por los testículos y las adrenales y se sabe que estas juegan un papel importante en diversos mecanismos hormonales.

Si buscamos un responsable de este “deseo” lo encontraremos en la testosterona, que es la hormona sexual masculina por excelencia y que actúa estimulando los órganos sexuales.

La testosterona es esencial para el correcto desarrollo de los genitales masculinos. Estimula el desarrollo de los espermatozoides y aumenta el deseo sexual o libido del varón y de la hembra. Tambíen determina el tamaño del pene, la calidad y cantidad de las erecciones, la formación de semen, la sensibilidad y excitabilidad de las zonas erógenas y, sobre todo, el deseo sexual.

También esta la aparición de vello púbico, cambio en el tono de voz al estimular el crecimiento de la laringe y cambios en la textura de la piel, que es más gruesa y grasosa todos estos inducidos por la testostorona.

Estas hormonas se modifica por el embarazo, la lactancia y la menopausia pero en el hombre no existen esas variables y, por tanto, el deseo del hombre es más estable y se prolonga hacia etapas más avanzadas de la vida que los de la mujer. Es una máquina sexual relativamente simple, que corre sobre un solo riel y hacia una sola dirección.

FACTORES QUE INFLUYEN

Es casi imposible que se produzca el coito, cuando los miembros de la pareja no se hallan sexualmente excitados. O sea, cuando el pene esté flácido y cuando la vagina está seca y no se ha dilatado. En este aspecto, el coito es similar a otras funciones corporales como la de dormir, comer o evacuar.


 
Deseo
También en el deseo interviene lo psicológico, puesto que los valores, creencias, temores e ideas sobre la sexualidad, van a determinar que la persona sienta ese interés o apetito sexual. Por eso, si la persona cree que se va a hacer algo malo, dañino, sucio, pecaminoso, etc. la persona no podra experimentar el deseo.

La sexualidad es vivida como un acto confirmatorio de que cuando estan juntos físicamente es facil que se desen. Es clásico escuchar a hombres y mujeres lamentarse que la frecuencia de los contactos amorosos, se van reduciendo drásticamente a medida que pasan los años de convivencia.

Igualmente si la persona no se siente cómoda, por el lugar, el momento, o la pareja con la que comparte esa experiencia, tampoco va a lograr que el deseo se haga presente o este va a estar disminuido.

Ambos se culpan mutuamente, ambos entienden lo importante que rescatar la dimensión erótica y amorosa de la pareja, pero en realidad son ambos los que se van distanciando, por no hablar de lo que les pasa y lo que necesitan.

FANTASIAS SEXUALES

 
Deseo

Las fantasías y el deseo sexual suelen aparecer juntos y son el combustible y las bujías que ponen en marcha el motor de la sexualidad humana. Comienzan durante la pubertad y acompañan al ser humano por el resto de su vida.

Las fantasias deben ser un momento de intimidad y tranquilidad para la pareja, donde exista un ambiente adecuado para la comunicación, las caricias, etc.

En ellas no hay límite y todo está permitido y lo positivo de las fantasías, es que añade creatividad a la relación, aunque se queden en el mundo de lo imaginado y de lo prohibido.

Se enfocan hacia situaciones que nunca han sido realizadas, en otros casos las fantasías se dirigen a situaciones sexuales donde predomina lo prohibido, lo insólito, o lo novedoso, como sexo anal, tríos sexuales, orgías, diferentes posiciones sexuales más atrevidas.

Las fantasías sexuales son esos pensamientos que vienen a nuestra mente de forma conciente o inconciente, que involucran una actividad sexual muy deseada para quien fantasea. Son un incentivo más en la relación sexual, que impulsan o reactivan la pasión entre la pareja suelen ser más frecuentes en el hombre que en la mujer.  

En etapas avanzadas de la vida esta diferencia se hace más evidente, al punto que algunos investigadores han conseguido que la frecuencia de fantasías sexuales es más del doble en un hombre de más de 65 años, que en una mujer de edad similar.

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