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Existe un tratamiento médico para reducir los
fibromas, que se llama embolización del fibroma o de la arteria
uterina, de allí el nombre de UFE por sus siglas en inglés
(Uterine Fibroid Embolization). Se hace con anestesia local en la
región inguinal y sedación. La técnica es llevada
a cabo por radiólogos intervencionistas y requiere de un
equipo de fluoroscopia. Se practica una incisión pequeña
en la región inguinal y se inserta un catéter angiográfico
en la arteria femoral.
Con la fluoroscopia, se guía el progreso del
catéter hasta llegar a las arterias uterinas o cerca de los
fibromas. Entonces se inyectan unas diminutas esferas plásticas
de alcohol polivinílico, de unos 500 micrones, similares
a granos de arena. Las partículas se depositan en las pequeñas
ramificaciones de la arteria uterina, que provee sangre a los fibromas,
y las partículas bloquean las pequeñas arteriolas
uterinas, causando una necrosis isquémica.
  
El miometrio sano no es afectado por el procedimiento,
gracias a la circulación colateral que se desarrolla. La
inyección se debe hacer en forma cuidadosa, para evitar que
las partículas sean llevadas a otras partes del cuerpo. El
procedimiento se repite en la arteria que provee sangre al otro
lado del útero. Se retira el catéter, se sutura la
pequeña incisión y la paciente es llevada a recuperación.
Las pacientes se quedan en el hospital una noche y
retoman sus actividades normales en una semana. Al principio toman
medicamentos para el dolor y la inflamación relacionados
al procedimiento, y que usualmente desaparecen en una semana. Para
confirmar los resultados, se realiza un ultrasonido a los seis meses
de la embolización, para verificar que los fibromas se han
reducido. La complicación más importante del postoperatorio
es el síndrome post-embolización, que ocurre entre
del 15 al 30% de los casos, caracterizado por fiebre, dolor hipogástrico
y malestar general que obliga a la histerectomía en cerca
del 1% de los casos.
Estudios clínicos han mostrado que a los
seis meses de la embolización, los fibromas se reducen entre
un 45 y un 75% del volumen inicial. Cerca del 90% de las pacientes
señalan mejoría de los síntomas. Un 30% de
las pacientes tienen recurrencia del tumor y alrededor del 1% desarrollan
una menopausia precoz. Aunque se han señalado embarazos,
no se han completado aún los estudios sobre la fertilidad
después del procedimiento de embolización, por eso
no se debe hacer en pacientes que desean conservar la fertilidad.
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