La ultrasonografía o ecosonografía, ha sido un gran avance en el campo de la imagenología, especialmente en la especialidad de Obstetricia. Se puede hacer el diagnóstico de embarazo intrauterino antes de la semana 5. A partir de la semana 6 se puede detectar vida fetal, lo que le confiere tranquilidad al médico y a la paciente, que el embarazo está evolucionando bien y existe poco riesgo de aborto.
Permite hacer el diagnóstico de algunas malformaciones estructurales. En los casos de alto riesgo permite valorar el crecimiento y bienestar fetal, hacer una evaluación del efecto de la terapia y tomar la decisión del momento ideal para que ocurra el nacimiento, de acuerdo al bienestar y madurez del feto.
A pesar que se han realizado múltiples estudios, con el fin de evaluar los posibles efectos negativos de las ondas ultrasónicas, hasta la fecha, no se ha demostrado que la exposición a estas ondas tenga un efecto negativo sobre el feto, la madre o el operador.
Fetos expuestos en útero, no han mostrado diferencias significativas en el peso o talla, crecimiento, función intelectual, déficit neurológico o disminución de la capacidad acústica o visual.
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