A veces, las madres se alarman innecesariamente acerca de la cantidad de leche que producen. Tal vez no conozcan el proceso normal de la lactancia. Por ejemplo, cuando el bebé cumple entre 6 semanas y 2 meses de edad, el cuerpo de la madre ya ha aprendido cuanta leche debe producir. Alrededor de este tiempo, muchas mujeres ya no se sienten “llenas”. Además, el bebé tal vez se esté alimentando solamente 5 minutos en cada toma. Estas no son señales de que esté disminuyendo la cantidad de leche que se está produciendo. Simplemente significa que ambos, bebé y mamá, se están volviendo más expertos en la lactancia.
Algunas madres se preocupan acerca de la cantidad de leche que producen, si su bebé comienza a defecar menos veces. Cerca de 6 semanas después del nacimiento, ya no hay calostro en la leche materna. Esto puede significar que las veces que defeca el bebé disminuirán a una vez al día o incluso algunas veces a la semana. Esto es normal y, de hecho, una buena noticia porque significa que el bebé esta absorbiendo todo lo que está comiendo y no quedan restos para evacuar.
Otra “falsa alarma”, que tiene relación directa con la edad, es que los bebés pasarán por varios “periodos de crecimiento acelerados” en los primeros meses de vida. Generalmente, es alrededor de las primeras dos a tres semanas, seis semanas y tres meses de edad, pero también pueden pasar en cualquier momento. Estos son momentos en los que el bebé se quiere alimentar por más tiempo y más frecuentemente para conseguir que la madre tenga más leche. Sigua el paso que marca el bebé, dejándolo que se alimente tan seguido como quiera. Esto ayudará a aumentar la cantidad de leche más rápidamente. El pecho trabaja bajo la ley de la oferta y la demanda. Entre mas “le diga” el bebé al pecho que haga más leche, más leche producirá.
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