Estreñimiento
Es un síntoma bastante frecuente, debido al efecto de la progesterona liberada por la placenta con el fin de relajar al músculo uterino y evitar la expulsión del feto. Este efecto relajante también afecta la musculatura del intestino. Otros factores incluyen la presión ejercida por el útero aumentado de tamaño y la disminución de la actividad física propia del embarazo.
Se recomienda una dieta rica en frutas, entre las que se destaca la ciruela, que es uno de los laxantes naturales más efectivos, también se puede usar la manzana con su cáscara, el tamarindo, el banano, la piña, la lechosa, el melón y las frutas cítrica. Se recomiendan los vegetales verdes de hoja como la lechuga, la espinaca y el apio; los vegetales cocidos ricos en residuos como el repollo y los tubérculos como la zanahoria, el nabo y las papas. Los preparados comerciales basados en cereales con alto contenido en fibras, así como el pan integral también son útiles en la prevención.
Otras medidas son: la ingestión de agua, jugos de fruta y vegetales en abundante cantidad. Se debe comer lentamente y masticar bien los alimentos para que las enzimas del estómago cumplan con su función, ingerir los alimentos a intervalos regulares y acostumbrarse a evacuar a la misma hora todos los días. Esto se logra sentándose en el sanitario, preferiblemente 1 hora después del desayuno y tratar de evacuar. Al principio es difícil, pero con el tiempo se puede llegar a formar el hábito. En casos difíciles se recomienda el uso de laxantes al acostarse.
Hemorroides
Las hemorroides o almorranas, que son las varices de las venas del recto, se presentan entre la cuarta parte y la mitad de todas las mujeres embarazadas y, generalmente, producen picazón, dolor y sangrado por el recto. Es más frecuente en mujeres que sufren de estreñimiento, por lo que se deben usar las mismas medidas mencionadas anteriormente. Si se controla el estreñimiento, se suelen controlar las hemorroides.
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En caso que se presente deben ser evaluadas por el médico para indicarle los medicamentos en forma de pomada o de supositorios réctales que hacen que disminuya la inflamación y los síntomas.
En la etapa aguda se puede colocar hielo o hacer baños de asiento en agua con hielo o compresas frías 3 a 4 veces al día. Localmente debe mantener una buena higiene anal, evitar rascar o frotar las hemorroides. Utilice papel higiénico suave o simplemente limpieza anal mediante baño con agua tibia en un bidet. Colocar supositorios o cremas antihemorroidales dependiendo de las indicaciones del médico. El tratamiento quirúrgico es la solución definitiva del problema que no cede a tratamiento médico. Aunque se puede hacer, es mejor hacerlo inmediatamente después del nacimiento aprovechando la anestesia del parto o la cesárea.
En la etapa aguda se puede colocar hielo o hacer baños de asiento en agua con hielo o compresas frías 3 a 4 veces al día. Localmente debe mantener una buena higiene anal, evitar rascar o frotar las hemorroides. Utilice papel higiénico suave o simplemente limpieza anal mediante baño con agua tibia en un bidet.
Colocar supositorios o cremas antihemorroidales dependiendo de las indicaciones del médico. El tratamiento quirúrgico es la solución definitiva del problema que no cede a tratamiento médico. Aunque se puede hacer, es mejor hacerlo inmediatamente después del nacimiento aprovechando la anestesia del parto o la cesárea.
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