Esta infección se puede confundir fácilmente con la gonorrea porque los síntomas son muy parecidos y es frecuente tener las dos enfermedades al mismo tiempo. La manera más segura de averiguar si la infección es por clamidia es a través de citología, cultivo de secreciones y exámenes de laboratorio.
En la mujer, el diagnóstico se puede hacer durante el examen ginecológico mediante citología y toma de muestra para cultivo. En el hombre, se puede tomar una muestra de la secreción uretral con un hisopo para cultivo. También se puede hacer mediante un examen de orina, pero no es tan seguro como el anterior.
Se pueden determinar en sangre los niveles de anticuerpos, lo que permite diferenciar si la infección es reciente o antigua. También se pueden detectar anticuerpos contra Chlamydia en secreciones uretrales y vaginales. En la consulta de fertilidad es muy frecuente ver parejas con la infección sin que lo sepan, de ahí la importancia de estudiar a todas las parejas infértiles sobre la presencia activa o pasada de Chlamydia.
El tratamiento es con antibióticos como azitromicina o doxiciclina. También se pueden usar otros antibióticos como la eritromicina o la ofloxacina. Las mujeres embarazadas se pueden tratar con azitromicina, eritromicina o amoxicilina. Si una persona tiene una infección por Chlamydia, es recomendable que siga las siguientes recomendaciones.
- Debe tomar todos los medicamentos que le indiquen en consulta, aún después que desaparezcan los síntomas.
- Si los síntomas no desaparecen después de una o dos semanas de tratamiento, debe regresar a la consulta.
- Es muy importante hacerle saber a la pareja sexual que también tiene la infección por Chlamydia, para que pueda ser examinado y tratado de manera simultanea.
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