Aunque el VIH es una infección muy grave, hoy día muchas personas con el VIH y el SIDA están logrando vidas más largas y saludables, gracias a tratamientos nuevos y más eficaces. Es muy importante asegurarse de que tiene un médico que sabe cómo tratar el VIH. Si no sabe a que especialista acudir, hable con su médico de confianza; esto es especialmente importante si está embarazada o tiene planes de estarlo.
Estas son algunas recomendaciones para permanecer saludable.
- Siga las instrucciones de su médico. Mantenga sus citas. Su médico podría prescribirle medicinas, tómelas de la manera indicada, porque tomar sólo algunas de ellas aumenta las posibilidades que la infección con el VIH se extienda.
- Hágase vacunar para prevenir infecciones como la neumonía o la gripe. Su médico le dirá cuando debe hacerse vacunar.
- Si usted fuma o usa drogas no prescritas por su médico, deje de hacerlo.
- Coma alimentos saludables. Esto le ayudará a mantenerse fuerte, mantener su energía y su peso, y le ayudará a su cuerpo a protegerse.
- Haga regularmente ejercicios físicos para mantenerse fuerte y sano.
- Duerma y descanse lo suficiente.
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Algunos de los síntomas que muchas personas experimentan en la etapa temprana de la enfermedad por el VIH son: sudores nocturnos, fiebre, pérdida inexplicada y extrema de peso, diarrea persistente, fatiga, cansancio, náusea, vómito, ganglios linfáticos inflamados, dolores de cabeza, y tos seca persistente. La última etapa de la enfermedad del VIH es el SIDA, en la cual muchas infecciones peligrosas para la vida pueden causar serias dificultades y/o muerte.
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