Una infección anterior por verrugas venéreas no hace que la persona desarrolle inmunidad a la enfermedad y puede continuar transmitiéndola. Si la persona no recibe tratamiento, en algunos casos, las verrugas seguirán creciendo y propagándose aunque, en la mayoría, pueden desaparecer sin tratamiento.
La presencia de un tipo maligno de VPH puede aumentar el riesgo de contraer cáncer del cuello del útero, vulva, pene o el ano. Las lesiones tardan muchos años en evolucionar hacia un cáncer, por lo que la persona infectada tiene bastante tiempo para proceder al tratamiento y evitar su aparición. Las lesiones de orofaringe están asociadas con cáncer de garganta, sublinguales, paladar blando y amígdalas.

Lesiones sublinguales

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