Por eso las mujeres con hidrosalping (trompas llenas de líquidos), no suelen lograr el embarazo con fertilización in-vitro porque el líquido de la trompa es capaz de destruir el embrión transferido al útero.
Otro resultado de los procesos infeccioso de los genitales internos son la formación de adherencias. Estas juegan un papel importante como causa de infertilidad porque durante la ovulación la trompa se acerca al ovario, lo abraza y permite el paso de óvulo. Las adherencias fijan los ovarios y las trompas y los mantiene alejados todo lo cual impide la captación del óvulo.
Si las adherencias no impiden la captación del óvulo, puede ocurrir la fertilización, pero las adherencias pueden alterar el mecanismo de transporte del embrión al impedir los movimientos peristálticos de la trompa que son similares a los del intestino. Estos movimientos son los responsables de que el embrión llegue al útero al quinto día de la fertilización. Si el embrión esta todavía en la trompa para el quinto-sexto día, se implanta en la trompa y se produce un embarazo ectópico.
Adherencias severas
Es importante destacar que las adherencias juegan un papel muy importante en infertilidad, de hecho, en algunas series las adherencias explican casi la mitad de las causas de infertilidad femenina.
Aunque la causa más frecuente son las infecciones, existen otras agresiones al organismo que son capaces de ocasionar adherencias, por ejemplo la cirugía de la pelvis. En este caso el agente agresor es el cirujano y por eso en todos los casos de cirugía pélvica, como operación de fibromas, quistes de ovarios, etc. se suelen formar adherencias.
Otro tipo de agresión capaz de producir adherencias es la causada por sustancias extrañas al abdomen. Por ejemplo, en los casos de endometriosis (clic aquí) se pueden producir adherencias.
También cuando existe la rotura de una víscera hueca, como por ejemplo, ruptura de estómago, intestino, etc. existe la salida de sustancias extrañas al peritoneo que pueden producir adherencias.