El Dr. George Papanicolaou, un médico americano de origen griego, en 1928 publicó sus estudios donde demostraba que si se tomaba una muestra de las secreciones vaginales, se podían identificar células tumorales en mujeres con cáncer del cuello uterino.
A partir de esos estudios es que se estableció a la citología o Papanicolaou como una prueba de rutina en el control ginecológico de la mujer,
con gran valor en la prevención del cáncer más frecuente de la
mujer.

Cambios celulares del epitelio cervical
El epitelio del cuello uterino está formado por tres capas celulares: basales, intermedias y superficiales. El proceso de maduración del epitelio tarda de 4 a 5 días, de tal manera que las células que se descaman hacia la vagina son las superficiales, que son un reflejo de las células que la originaron que son las basales.
Mediante el estudio microscópico de estas células se puede saber si la paciente presenta una
alteración celular (displasia) leve, moderada, severa o un cáncer.
Cuando la citología es anormal o existen alteraciones del cuello del
tero al examen ginecológico, se debe hacer una biopsia de cuello,
para precisar el diagnostico.
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