La citología como método único de estudio de problemas de cuello no es preciso, es simplemente una técnica de despistaje. Lo ideal es que en el control anual, además de la citología se haga una colposcopia, tinción con lugol y una biopsia, dependiendo del hallazgo de las dos anteriores. De esta forma se puede hacer un diagnóstico preciso de los problemas del cuello.
El cáncer cervical es uno de los más frecuentes en la mujer y en países donde no hay un programa de despistaje anual con citología, constituye el cáncer más frecuente de la mujer, con la rutina anual antes mencionada materialmente se erradica este mal.
La infección por virus papiloma humano (VPH) es la causa más frecuente del cáncer de cuello uterino. En la sección DE MUJER – ETS – VPH, se hace un análisis extenso de esta enfermedad viral. Las lesiones cervicales en su evolución hacia el cáncer pasan por una serie de etapas llamadas displasias.
Los resultados de la biopsia de cuello tienen varias formas de interpretación, pero vamos a analizar la que consideramos más sencilla para la persona que no es médico.
- Displasia leve. En este caso se aprecian una serie de cambios celulares menores que sugieren que se está iniciando un problema que puede evolucionar hacia una etapa superior o puede regresar espontáneamente.
- Displasia moderada. En este caso los cambios celulares son más importantes y no regresan espontáneamente sino que progresan a etapas superiores. En estos casos se practica con ácido tricloroacético, criocoagulación, electrocoagulación, crioelectrocoagulación o láser, con lo que se destruye el tejido lesionado. Con este tratamiento no se erradica el virus, sólo se eliminan las lesiones que produjo el virus. No existe tratamiento para el virus, por lo que el virus vive con usted el resto de sus días.
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