Para realizar un análisis de las complicaciones del aborto, se deben establecer diferencias entre las que ocurren cuando el procedimiento se realiza bajo condiciones quirúrgicas ideales, con aquellas que ocurren en países donde el aborto es ilegal y se realiza en forma clandestina. Las complicaciones más comunes son las siguientes.
Perforación uterina. Se ha señalado que esta complicación puede ocurrir entre de 1 a 2/1.000 procedimientos. El sitio donde más frecuentemente ocurre es en el medio del fondo del útero. La perforación rara vez produce hemorragia severa y puede pasar desapercibida. En algunos casos puede haber sangrado importante que requiere de una intervención para cerrar la zona de perforación.
Retención de restos ovulares. Cuando la extracción del embarazo es incompleta se produce la retención de restos ovulares. En estos casos la mujer puede sangrar en forma continua o puede haber infección. Esta complicación es rara cuando se realiza en embarazos precoces. La incidencia aumenta a medida que la edad gestacional es mayor. La ecosonografía, en los casos de sospecha de retención, es el método ideal para el diagnóstico de esta complicación.
Sangrado vaginal. La hemorragia genital que ocurre inmediatamente después de la evacuación uterina puede ser ocasionada por falta de contracción del músculo uterino, retención de restos ovulares, perforación, problemas de coagulación, laceración cervical, etc. Con la práctica de un examen pélvico bimanual, la visualización del cuello uterino y la ecosonografía se puede diagnosticar la causa y establecer la terapia adecuada.
Infección. El dolor pélvico y la fiebre son los signos más comunes de infección postaborto.
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