La situación en Latinoamérica es muy particular porque constituye una de las regiones del mundo que tardará menos años en duplicar su población y ocupa el segundo lugar después de África. Así, para 1990, su población estimada era de 450 millones y, con una tasa de crecimiento natural de 2,1%, tardará 32 años en duplicar su población, que para el año 2000 era de 620 millones y será de 800 millones para 2050.
Las posibilidades objetivas que la región pueda disponer de la variedad de recursos necesarios para satisfacer las necesidades básicas de estas enormes masas humanas son, por lo menos, dudosas.
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Estas cifras llevan a reflexionar de cómo será el mundo del futuro: ¿disminuirá la calidad de vida?, ¿habrá suficientes alimentos para satisfacer las necesidades de la población?, ¿qué efecto tendrá este exceso de población sobre la ecología?
Las respuestas a estas interrogantes las tendremos en los años venideros, por lo pronto, una de las soluciones al problema demográfico está en disminuir la tasa de natalidad mediante la planificación familiar y el uso de MA.
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