Dolor. Aunque muchas mujeres experimentan malestar general, menos del 5% experimentan dolor de moderado a intenso en el momento de la inserción. Las reacciones como transpiración, vómitos, breves desmayos, etc. se presentan en menos del 1% de las mujeres. Las mujeres que no han parido, cuando el cuello es estrecho y en las que ha pasado mucho tiempo desde el último parto, tienen más dolor durante la inserción.
El dolor, sobre todo durante la menstruación y la ovulación es causa de remoción en menos del 3% de los casos. Este síntoma es ocasionado por un incremento de las contracciones uterinas que ocurre en respuesta a la presencia de un cuerpo extraño dentro del útero. Es más frecuente en mujeres que no han parido y con los dispositivos inertes. Es una complicación fácil de controlar que responde bien a medicamentos contra el dolor.
Perforación. Es una complicación que ocurre durante la inserción o que, por lo menos, comienza en ese momento. La perforación del cuerpo uterino puede ser parcial o total, en este último caso el DIU puede dirigirse a cualquier parte de la cavidad abdominal. En la parcial, uno de los extremos del DIU está incluido en la pared uterina o bien puede sobresalir hacia la cavidad abdominal.
Si se comprueba perforación total, existe controversia en cuanto a la conducta a seguir. Si el dispositivo es del tipo abierto o lineal como el Lippes, algunos prefieren dejarlo en la cavidad abdominal porque se ha demostrado que no produce problemas en el abdomen. Otros recomiendan la extracción sistemática, por el efecto psicológico que significa para la mujer su presencia en el abdomen.
Si el dispositivo es del tipo cerrado o con cobre, existe consenso general de que se debe extraer. Los primeros, porque pueden ocasionar obstrucción intestinal y los segundos por el efecto irritante que tiene el cobre sobre el peritoneo, que puede desencadenar la formación de adherencias.
Si se decide la extracción, se recomienda la laparoscopia y sólo en caso de fracaso se justifica una laparotomía. En casos de perforación cervical, la conducta a seguir es la de empujar el DIU hacia arriba para sacar la parte que se ha incrustado en el cuello y luego extraerlo de manera convencional. Si la perforación es parcial y una parte del dispositivo está en la cavidad uterina, se puede extraer mediante histeroscopia.
Embarazo. No hay duda de que el DIU es el método temporal no quirúrgico más efectivo en prevenir embarazos, sólo superado por los anticonceptivos orales. Se señala una tasa de fracasos para los dispositivos con cobre menor del 1%, y para los dispositivos con progesterona menor de 2%. EL problema en comparación con los anticonceptivos orales es que los embarazos que ocurren por falla del método son más frecuentemente ectópicos.
Expulsión. Después de colocado, las contracciones uterinas pueden empujar el dispositivo hacia abajo y expulsarlo parcial o completamente.
|