La EQF, conocida popularmente como “ligadura de trompas”, constituye el método ideal para aquellas parejas que han completado el número deseado de hijos y es el método anticonceptivo más utilizado en el mundo. Su tasa de embarazos es la más baja de todos los métodos anticonceptivos y, aunque es un procedimiento quirúrgico, las complicaciones son poco frecuentes. Se puede realizar luego de un parto o durante una cesárea, aunque también se puede practicar en el intervalo, mediante diferentes técnicas quirúrgicas.
Es un procedimiento sencillo, bien tolerado, que se puede hacer en forma ambulatoria y con anestesia local y, a pesar de que tiene un costo inicial elevado, la relación costo/beneficio es excelente porque dura todo el tiempo de vida fértil de la mujer. La EQF es susceptible a las complicaciones generales de toda intervención; además, existe la posibilidad de complicaciones propias de ella; sin embargo, la frecuencia es baja.

Se debe considerar irreversible y, aunque se han desarrollado técnicas para recanalizar las trompas, no se puede garantizar un futuro embarazo. El arrepentimiento constituye uno de los aspectos que se debe considerar, por eso, la pareja que toma esta decisión, debe hacerlo a conciencia de que no va a tener más hijos.
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