La vasectomía es una operación que permite bloquear los conductos deferentes mediante ligadura, electrocoagulación, clips o sustancias químicas. Es un procedimiento sencillo, rápido, económico, con pocas complicaciones y una excelente efectividad. Con esta operación, se logra impedir el paso de los espermatozoides hacia los vasos deferentes, en su camino al exterior.
Las funciones de la próstata, la glándula de Cowper y la vesícula seminal no se alteran; de tal manera que el individuo va a seguir expulsando el mismo líquido que eyaculaba antes de la vasectomía, sólo que no contiene espermatozoides. Tampoco se va a modificar la función hormonal de los testículos; por tanto, va a continuar la producción de testosterona, que es la hormona responsable del deseo sexual. Aunque los espermatozoides se siguen formando, no avanzan hacia los deferentes y son reabsorbidos por el organismo.

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