 |
El inicio de esta fase se puede determinar porque, en la mayoría de los hombres, ocurre la salida de una secreción cristalina, proveniente de las glándulas de Cowper. En algunos, esta secreción puede contener espermatozoides, lo cual es causa de algunos embarazos no deseados que ocurren en individuos que están seguros de haber realizado el coito interrumpido de una manera adecuada.
En algunos hombres esta secreción puede ser abundante y como va seguida de un orgasmo pueden pensar que son capaces de tener orgasmos múltiples como la mujer. Existe una diferencia notable entre la respuesta sexual del hombre y de la mujer. Por lo general, las mujeres tienen una aptitud multiorgásmica, es decir, la posibilidad de alcanzar uno o más orgasmos sucesivos en un breve lapso, sin bajar del nivel de meseta. El estado multiorgásmico depende tanto de una estimulación continua y efectiva, como del interés sexual. Los hombres, por el contrario, no pueden lograr orgasmos múltiples.
Luego de la contracción de las glándulas de Cowper, ocurre la contracción del epidídimo. Esta estructura, que cabalga sobre los testículos, es donde se almacenan los espermatozoides luego de completada la producción testicular. Esta contracción, expulsa los espermatozoides hacia los conductos defentes. Cuando este contenido espermático se acerca a la zona de las vesículas seminales, ocurre la contracción de estas glándulas y se mezclan los espermatozoides con su secreción.
|
 |
Cambios masculinos durante la fase orgásmica
La mezcla de espermatozoides con líquido seminal pasa por la uretra prostática y por peneana, para ser expulsada en forma intermitente. Las contracciones que originan esta expulsión son de intensidad y frecuencia variables, dependiendo del grado de estímulo sexual, el período de abstinencia sexual previo, la edad del individuo, etc.; pero, al igual que en la mujer, ocurren cada 0,8 segundos y en forma simultanea con las contracciones del esfínter del ano.
|
 |
 |
Ya se hizo un análisis de las diferencias que existen entre la respuesta sexual del hombre y de la mujer. ¿Cómo, entonces, se puede hacer para lograr un orgasmo simultáneo, con tantas diferencias en la respuesta?
 
Muchas mujeres necesitan movimientos de empuje enérgicos, para alcanzar el orgasmo pero, al mismo tiempo, si estos movimientos son demasiado intensos precipitan el orgasmo masculino. Si éste quiere controlarlo, deberá desacelerar o incluso parar sus movimientos de empuje con lo que, probablemente, impedirá que la mujer logre el orgasmo. Además, como la fase resolutiva del hombre es rápida, este suele parar los movimientos de empuje, por lo que, si esto ocurre unos instantes antes que lo logre la pareja, también puede impedir en el último momento que ella lo logre.

Cuando se establecen metas para el orgasmo simultáneo, se puede caer en disfunciones sexuales. La mujer que se esfuerza en acelerar el orgasmo, puede acabar con serias dificultades para lograrlo. Del mismo modo, el hombre que intenta retardar la eyaculación, por ejemplo distrayéndose, puede que algún día tenga problemas de erección si “se distrae demasiado”. Alcanzar el orgasmo por separado, no requiere una técnica tan compleja y puede ser más gratificante, por el hecho de no tener que estar pendiente de la respuesta del otro y disfrutar totalmente del propio placer.
 |
 |
En estos casos, resulta recomendable ser egoísta. Esto no significa que no le demos nada al otro, sino que sepamos disfrutar por separado. La masturbación y el sexo oral, pueden ser caminos para acercar los tiempos de respuesta. Cualquier método vale, siempre que se practique una sexualidad agradable y gratificante y que no se coloque un “marcador orgásmico” en la cabecera de la cama.

El problema radica en lo que pasa si el hombre tiene el orgasmo y la mujer deseaba tenerlo, pero al suspender los movimientos de empuje no pudo lograrlo. Lo lógico seria que la mujer tuviera su orgasmo y que lo consiguiera de alguna manera, sexo oral, manipulación por el hombre o automasturbación.
El problema es que muchas mujeres se sienten cohibidas de masturbarse delante de su pareja. Le preocupa que piense que no es lo “suficientemente hombre como para hacerla disfrutar” y, con frecuencia, disimula un orgasmo, para complacerlo.
La pareja debe tener una comunicación amplia sobre este tema y como dijo la famosa sexóloga Shere Hite, la mujer moderna ha descubierto la masturbación, el problema es que todavía le cuesta trabajo practicarla.
<< anterior - Fase de meseta
siguiente >> - Fase resolutiva

 |
 |