VAGINA
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Flujo vaginal anormal
Prurito o ardor de los genitales externos
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Toallas sanitarias vs tampones
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   INFECCIONES PUEDEN AFECTAR LA VAGINA   
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Infecciones de la vagina
 

TIPOS DE ITS (INFECCIONES DE TRANSMISIÓN SEXUAL)

Comprenden varios tipos de enfermedades causadas por virus, microbios, gérmenes microscópicos y bacterias, que con frecuencia se transmiten o contagian durante las relaciones sexuales. Las principales vías de transmisión son las mucosas de la boca, los órganos genitales, el ano y la transmisión hematica.

Antiguamente se las conocía como “enfermedades de transmisión sexual”, actualmente se prefiere la denominación de “infecciones de transmisión sexual (ITS)”, porque en algunas de ellas pueden estar presentes en el organismo ocasionando una infección y posible transmisión, sin necesidad de estar produciendo una enfermedad.

El caso más típico es el del virus de la inmunodeficiencia adquirida (HIV). A pesar de que la expresión ITS implica que es una transmisión por contacto sexual, no todas se contagian exclusivamente por esta vía, sino que se pueden transmitir también por transfusiones sanguíneas, contacto físico, lactancia, nacimiento vaginal, etc.

Otro caso es del virus papiloma humano (VPH) puede haber sido adquirido muchos años atrás y manifestarse ahora, o puede no hacerlo nunca. Puede haber una transmisión sexual hetero u homosexual, masculina o femenina, también se puede transmitir de forma no sexual a través de contacto digital, inanimados como toallas, ropa interior, etc. También puede transmitir durante el parto y se asocia con la aparición de verrugas en la garganta en los niños. Puede ocurrir en el postparto, durante la infancia y en el entorno familiar u hospitalario y manifestarse clínicamente mucho más tarde.

 

VÍAS DE CONTAGIO

Las ITS se conocen desde tiempos antiguos y han sido causa de grandes epidemias a través de los siglos, diezmando a gran parte de la población, en diferentes lugares del mundo. A pesar de que el desarrollo de medicamentos como los antibióticos ha mejorado el pronóstico y tratamiento de las ITS, han surgido nuevas enfermedades como el síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA), que todavía no tiene cura y representa una de las principales epidemias de este siglo.

Otra de infección de reciente aparición fue el virus papiloma humano (VPH) pero, afortunadamente en 2007, apareció la vacuna contra el VPH que se logró gracias al conocimiento del genoma del virus lo cual permitió desarrollar, a partir del gen L1, una partícula parecida al virus (VLP virus like particle). Aunque todas son importantes en salud pública, sólo algunas de ellas pueden ocasionar problemas de infertilidad como la clamidiasis, gonorrea y vaginosis.

 

VÍAS DE CONTAGIO DE LAS ITS
Sexual casi exclusivoSexual no exclusivaSexual poco frecuente
ClamidiasisMycoplasmosisCandidiasis
SífilisHepatitis BGardnerella vaginalis
GonorreaCitomegalovirusHepatitis C
TricomoniasisSIDA 
Granuloma inguinalEscabiosis 
Chancro blandoPediculosis 
HerpesMolusco contagioso 
VPH  

  

CLAMIDIASIS

 
 
Chlamydia trachomatis
 

Es una enfermedad curable, causada por una bacteria llamada Chlamydia trachomatis,que se transmite sexualmente. Se considera la ITS más frecuente del mundo con alrededor de 100 millones de casos anualmente. A pesar de ello, es relativamente desconocida y la llaman “la enfermedad silente” porque la infección es muy común en forma asintomática.

Representa entre el 15% y el 20% de las ITS y ha habido un incremento notable de casos, al punto que se considera un problema serio de salud pública. Se transmite durante el sexo oral, vaginal o anal, con una persona que esté infectada y puede ocasionar severos problemas en hombres y mujeres, así como también en recién nacidos de madres infectadas.

El grupo más afectado es el de jóvenes adolescentes con múltiples parejas sexuales que no usan condones. La anticoncepción hormonal tiene un efecto de prevención limitado porque no evita la presencia del germen en el cuello del útero y permite el ascenso hacia las trompas.

Es una infección muy importante en reproducción humana porque puede causar infertilidad por alteraciones del moco cervical, aunque con menos frecuencia que la producida por la gonorrea. Puede ascender a las trompas y ocasionar enfermedad inflamatoria pélvica que comúnmente genera alteraciones de la permeabilidad y funcionalismo de las trompas. 

Se asocia con frecuencia a la Neisseria gonorrhoeae y aunque es difícil precisar el agente causal de las lesiones de trompas, se señala que de 30% a 40% de las infecciones son polimicrobianas. A pesar de que se han señalado alteraciones en la calidad espermática, el papel de esta infección en el hombre y su relación con el factor masculino de infertilidad no han sido bien determinados.

Síntomas. Aproximadamente el 60% de las mujeres y el 40% de los hombres no muestran síntomas, de tal manera que se puede tener la infección sin saberlo. Aquellas mujeres con síntomas pueden presentar.

  • Flujo anormal de moco o pus por la vagina.
  • Cistitis y disuria.
  • Menstruación irregular.
  • Dolor en hipogastrio.
  • Estos síntomas tempranos pueden ser muy leves y aparecen generalmente después de 1 a 3 semanas de ser infectada.

 

 
 
Cervicitis y Uretritis por Chlamydia
 

 

Si la infección ataca las trompas se puede producir un cuadro variable de "enfermedad inflamatoria pélvica", que puede ser leve y pasar desapercibida hasta un cuadro de pelviperitonitis con formación de un absceso pélvico que requiera cirugía. En el hombre se pueden presentar síntomas similares a los de la gonorrea que incluyen:

  • Secreción de pus por la uretra.
  • Dolor o ardor al orinar, que puede ser severo.
  • Deseo imperioso de orinar.
  • Inflamación del orificio de la uretra.

 

 
 
Adherencias útero, trompas
y ovario
 

Diagnóstico. Esta infección se puede confundir fácilmente con la gonorrea porque los síntomas son muy parecidos y es frecuente tener las dos enfermedades al mismo tiempo. La manera más segura de averiguar si la paciente tiene clamidiasis es a través de una citología, un cultivo de secreciones y exámenes de laboratorio. En la mujer, el diagnóstico se puede hacer mediante toma de una muestra para cultivo durante el examen ginecológico.

En el hombre, se puede tomar una muestra de la secreción uretral con un hisopo para cultivo. También se puede hacer mediante un examen de orina, pero no es tan seguro como el anterior. Se pueden determinar en sangre los niveles de anticuerpos, lo que permite diferenciar si la infección es reciente o antigua. También se pueden detectar anticuerpos contra Chlamydia en secreciones uretrales y vaginales.

En la consulta de fertilidad es muy frecuente ver parejas con la infección sin que lo sepan, de ahí la importancia de estudiar a todas las parejas infértiles sobre la presencia activa o pasada de Chlamydia. Si la infección no es tratada, se puede propagar a genitales internos y ocasionar, en las mujeres enfermedad inflamatoria pélvica y en los hombres epididimitis y/o orquitis, dos enfermedades que producen inflamación en la zona de los testículos. La infección también puede causar inflamación en el recto, en el borde del ojo ("ojo rosa") o puede infectar la garganta.

Un recién nacido que ha sido expuesto a la bacteria en el canal vaginal durante el parto, también puede desarrollar una infección en los ojos y pulmones. Los síntomas de conjuntivitis u “ojo rosa” incluyen secreción e inflamación en los párpados que generalmente se desarrolla en los primeros 10 días de vida. Los síntomas de la neumonía neonatal comprenden congestión y tos que van empeorando progresivamente; éstos se desarrollan en las primeras 3 a 6 semanas del nacimiento. Ambas condiciones responden bien al tratamiento con antibióticos.

Tratamiento. El tratamiento es con antibióticos como azitromicina o doxiciclina. También se pueden usar otros como la eritromicina o la ofloxacina. Las mujeres embarazadas se pueden tratar con azitromicina, eritromicina o amoxicilina. Si una persona tiene una clamidiasis es conveniente que siga las siguientes recomendaciones:

  • Debe tomar todos los medicamentos que le indiquen en consulta, aún después que desaparezcan los síntomas.
  • Si los síntomas no desaparecen después de una o dos semanas de tratamiento, debe regresar a la consulta.
  • Toda paciente con historia de clamidiasis debe ser informada de cómo hacer un diagnóstico precoz de esta patología, para proceder al tratamiento médico y evitar la cirugía.
  • En las mujeres, si el tratamiento se inicia a tiempo, se pueden prevenir las lesiones de las trompas.
  • Si la infección no es tratada, se puede propagar y ocasionar en las mujeres enfermedad inflamatoria pélvica y en los hombres epididimitis y/o orquitis. La infección también puede causar inflamación en el recto, del borde del ojo (“ojo rosa”) o puede infectar la garganta.
  • Si la clamidiasis no es tratada a tiempo puede favorecer el embarazo ectópico.
  • Es muy importante hacerle saber a la pareja sexual que también tiene la infección por Chlamydia, para que pueda ser examinado y tratado de manera simultánea.

Complicaciones. Si la infección no es tratada, se puede propagar a genitales internos y ocasionar, en las mujeres enfermedad inflamatoria pélvica y en los hombres epididimitis y/o orquitis, dos enfermedades que producen inflamación en la zona de los testículos. La infección de las trompas se puede propagar al ovario y la pelvis y producir una EIP, que suele evolucionar en forma satisfactoria si es tratada a tiempo.

Sin un tratamiento adecuado o en casos de alta virulencia del germen o baja resistencia del organismo, la infección puede provocar una pelviperitonitis o un absceso tubo ovárico, que suele requerir de una intervención quirúrgica para extirpar la trompa y el ovario comprometido. La EIP puede ocasionar infertilidad o favorecer que el embarazo se forme fuera del útero, lo que se conoce como embarazo ectópico. Esta es una de las condiciones más peligrosas de la gestación porque puede pasar desapercibida y manifestarse en forma aguda, con un cuadro de hemorragia interna que puede llegar a ocasionar la muerte.

Toda paciente con historia de clamidiasis debe ser informada de cómo hacer un diagnóstico precoz de embarazo ectópico, para proceder a tratamiento médico y evitar la cirugía. Un bebé recién nacido, que ha sido expuesto a la bacteria en el canal vaginal durante el parto, puede desarrollar una infección en los ojos y pulmones.

 
 
Ojo rosa
 

El "ojo rosa" es una complicación también de los adultos, muy difícil de diferenciar la misma lesión producida por la gonorrea. Los síntomas de conjuntivitis u "ojo rosa," incluyen secreción e inflamación en los párpados, esto generalmente se desarrolla en los primeros 10 días de vida.

Para su prevención todos los recién nacidos reciben, inmediatamente después del nacimiento, un antibiótico oftálmico para prevenir la infección. Los síntomas de la neumonía neonatal incluyen congestión y tos que se va empeorando progresivamente, estos síntomas se desarrollan en las primeras tres a seis semanas de nacimiento. Ambas condiciones responden bien al tratamiento antibiótico.

 

GONORREA

 
 
 Neisseria gonorrhoeae
 

La gonorrea, también conocida como blenorragia, es una enfermedad causada por una bacteria llamada Neisseria gonorrhoeae. Su transmisión puede ser durante la relación sexual, tanto vaginal, anal u oral, mediante el semen, la saliva y la sangre. Si la cervicitis gonocócica se disemina a las trompas de Falopio y la pelvis se puede desarrollar los que conoce como "enfermedad inflamatoria pélvica" (EIP).

En el hombre puede infectar las siguientes estructuras: uretra, próstata, epidídimo, vesículas seminales y glándulas de Cowper. Se puede transmitir con una relación oral y producir "faringitis gonocócica" o por relación anal y producir "gonorrea ano rectal". La infección también se puede diseminar por la sangre y atacar piel, articulaciones, corazón, hígado, etc.

 

 
 
Cervicitis y Uretritis por gonorrea
 

 

La gonorrea se puede transmitir al recién nacido durante su transito por el canal vaginal y causarle una infección en los ojos, llamada conjuntivitis gonocócica, muy parecido clínicamente al “ojo rosa” de la clamidiasis. Por eso, a todos los recién nacidos se les aplica un antibiótico oftálmico para prevenir la infección. Los niños y adolescentes pueden contaminarse por contacto no sexual, pero es poco frecuente. La mayoría de los casos de infección genital oral o rectal de los menores, es debido a abuso sexual.

Es una enfermedad altamente contagiosa y en muchos países exigen su comunicación a las autoridades sanitarias. Los índices más altos de infección se encuentran en las mujeres de 15 a 19 años y hombres de 20 a 24 años y afectan a 1 cada 600 a 700 habitantes por año. El riesgo de adquirir la infección es el hombre, que tiene una relación con una mujer infectada, es de un 20%. En la mujer esta posibilidad es mayor. La infección por gonorrea favorece otras ITS como la clamidiasis y el SIDA.

Síntomas. Los primeros síntomas de gonorrea generalmente son leves y aparecen en los primeros días y hasta 3 semanas después del contacto con una persona infectada. Un pequeño número de personas pueden estar infectadas por meses sin mostrar síntomas. Inicialmente, son locales, pero la infección se puede propagar por el torrente circulatorio a otras partes del cuerpo como piel y extremidades.

En el hombre los síntomas aparecen de 2 a 7 días luego del contacto y son más fáciles de detectar que en la mujer. Los más frecuentes son:

  • Secreción de pus por la uretra.
  • Dolor o ardor al orinar, que puede ser severo.
  • Deseo imperioso de orinar.
  • Enrojecimiento del orificio de la uretra.

En la mujer, los primeros síntomas suelen aparecer entre 7 y 21 días después del contacto y, en muchos casos, suelen pasar desapercibidos y sólo se detectan cuando su compañero sexual presenta los síntomas antes mencionados. En la mujer la sintomatología incluye:

  • Sangrado vaginal luego de las relaciones sexuales.
  • Dolor o ardor al orinar.
  • Flujo vaginal amarillo o con sangre.
  • Inflamación de las glándulas de Skene y de Bartholino.
  • Cuando la infección asciende a trompa y ovarios puede aparecer una EIP con fiebre y dolor leve en la pelvis, que puede evolucionar hasta una pelviperitonitis y formación de abscesos.
  • La EIP puede ocasionar infertilidad en un 10% de las mujeres infectadas por obstrucción de trompas y adherencias pélvicas.

Los síntomas de la gonorrea anorrectal incluyen:

  • Malestar anorrectal con ardor y picazón.
  • Dolor intenso durante la defecación.
  • Secreción mucosa por el recto.
  • Estreñimiento.
  • Evacuación de heces cubiertas con secreción mucosa y pus.

Los síntomas de la faringitis gonocócica son similares a los de cualquier faringitis e incluyen los siguientes:

  • Dolor de garganta.
  • Malestar al tragar.
  • Enrojecimiento de la mucosa de la faringe.

Los síntomas de la conjuntivitis gonocócica son generalmente en un solo ojo y similares a los de cualquier conjuntivitis inespecífica:

  • Dolor ocular.
  • Enrojecimiento de la mucosa.
  • Lagrimeo.

Cuando la gonorrea se disemina por la sangre, los síntomas pueden ser los siguientes:

  • Fiebre y malestar general.
  • Dolor en las articulaciones.
  • Síndrome de artritis-dermatitis (puntos de pus en la piel cercana a las articulaciones).
  • Endocarditis.
  • Infección de la cápsula de Glison (perihepatitis).
 

Tinción de la Neisseria
Gonorrhoea

 

Diagnóstico. Los médicos y otros profesionales de la salud generalmente usan tres técnicas de laboratorio para diagnosticar la gonorrea:

  • Tinción de gram de las secreciones.
  • Cultivo de las secreciones
  • La detección de genes o ácido nucleíco (DNA) bacteriano en la orina.


El estudio de las secreciones por tinción o cultivo es el más usado de todos. Las secreciones se toman de uretra, cuello uterino, ano, faringe, conjuntiva y cualquier otra secreción sospechosa de gonorrea.

El diagnóstico es posible en más del 90% de los hombres infectados mediante el estudio por tinción de la secreción uretral. El diagnóstico en la mujer es más difícil y sólo es posible en un 60% de los casos.

Si se sospecha gonorrea ano rectal o faríngea, se procede al cultivo de las secreciones. Un cultivo positivo, generalmente es confirmatorio de la enfermedad, aunque un cultivo negativo no la descarta. En ocasiones es difícil demostrar la presencia del gonococo, sobre todo en casos de EIP, por eso el médico se debe guiar por la clínica del paciente para iniciar un tratamiento antibiótico de amplio espectro que cubra las ITS.

Es importante informar al compañero (a) sexual con el fin de realizar pruebas diagnósticas, pero aún en casos de que no se confirme la presencia de la infección es preferible iniciar el mismo tratamiento en forma simultánea.

Tratamiento. La base fundamental de la conducta que se debe seguir es hacer un diagnóstico precoz, instaurar un tratamiento efectivo, localizar a todos los contactos sexuales y tratarlos para evitar una diseminación la enfermedad, aun en ausencia de síntomas. El uso de antibióticos es muy efectivo y aplicado tempranamente previene la aparición de secuelas. Cuando el tratamiento se inicia tardíamente puede haber complicaciones significativas y quedar secuelas.

El tratamiento se realiza con alguno de los siguientes antibióticos: cefixime, cefriaxona, ciprofloxacina, levofloxacina y ofloxacina. Si no se ha descartado una clamidiasis concomitante, se debe administrar simultáneamente azitromicina o doxiciclina. Otras alternativas incluyen la espectinomicina, las cefalosporinas y las quinolonas.

Si la mujer está embarazada y tiene gonorrea, puede ocurrir la transmisión vertical durante el parto, por lo que se debe prevenir la infección en los ojos del recién nacido aplicando nitrato de plata o antibióticos tópicos en los ojos. Una vez terminado el tratamiento, se hace un cultivo control a los 7 días para estar seguro de haber erradicado la infección.

Complicaciones. Si las infecciones por gonorrea no se tratan se pueden producir las siguientes complicaciones:

  •  

    Absceso de glándula de Bartholino
     
     
    Formación de un absceso alrededor de la uretra masculina.
  • Infección de las glándulas periuretrales de la mujer (glándulas de Skene).
  • Infección de las glándulas de Bartholino, que puede producir un absceso y necesitar de tratamiento quirúrgico.
  • La complicación más frecuente de la gonorrea femenina no tratada es la diseminación a la pelvis, que puede generar la enfermedad en sus diferentes grados.
  • La conjuntivitis del recién nacido puede ser seria si no es tratada a tiempo.
  • Diseminación por el torrente sanguíneo e infectar las articulaciones, válvulas cardiacas, hígado, cerebro, etc.

Si ocurre una infección con gonorrea, el riesgo de infectarse con el virus del SIDA aumenta. Por tanto, es extremadamente importante protegerse de la infección o tratarse de manera temprana, si ya se está infectado.

 

VAGINOSIS

 
 
Gardnerella vaginallis
 

La vaginosis bacteriana es una infección superficial de la vagina que se caracteriza por un aumento de la flora anaeróbica (bacterias que no necesitan de oxígeno para vivir) sin que exista una respuesta inflamatoria, de allí el término de "vaginosis" y no el de "vaginitis". Es el tipo más común de afección vaginal, más que la producida por hongos o parásitos pero que muy poca gente ha oído hablar.

En 1955, Gardner y Duke identificaron un organismo que posteriormente se denominó Gardnerella vaginalis, que se aísla en la vagina de más del 95% de las pacientes con esta condición y en 60 % de pacientes asintomáticas.

La vaginosis bacteriana se produce cuando se altera el equilibrio de organismos en la vagina y las bacterias anaeróbicas, incluyendo la Garderella, crecen en forma excesiva.Esta condición ha sido denominada con diversos nombres: vaginitis no específica, vaginitis por Gardnerella, vaginitis bacteriana mixta y vaginosis anaeróbica.

La infección se puede transmitir por la vía sexual, pero es poco frecuente. La causas más frecuente son por el uso de duchas vaginales que eliminan al Lacobacillus acidofillus, que es un germen que protege a la vagina contra infecciones. También puede ocurrir cuando se cambia de compañero sexual, el tener varios compañeros y la mala higiene femenina, aunque puede presentarse en mujeres que no están activas sexualmente.

Algunos gérmenes de la flora vaginal, como Escherichia coli, estreptococos, estafilococos y bacterias anaeróbicas, también pueden ser causantes de enfermedad inflamatoria pélvica. Se ha señalado que las mujeres que sufren de vaginosis bacteriana por Gardnerella vaginalis, que ocasiona un desequilibrio en la flora vaginal normal, tienen mayor posibilidad de presentar lesiones de las trompas que las que no la padecen.

Otros agentes causales menos frecuentes son: Mycoplasma hominis, Ureaplasma urealyticum y Actinomyces israeli, Bacteroides, Peptococcus, Eubacterium, Bifidobacterium, Mobiluncus, Streptococcus viridans que aunque es una causa rara de salpingitis aguda, se ha relacionado con el uso del dispositivo intrauterino.

 
 
Leucorrea de vaginosis
 

Síntomas. El síntoma clásico de la vaginosis lo constituye un flujo de aspecto blanquecino o grisáceo, que suele salir hacia los genitales externos y cuya característica principal es un olor típico a “pescado”. Esto es producido por las enzimas de los anaerobios (trimetilamina, putrescina y cadaverina) las cuales generan un aumento del pH vaginal y una descamación del epitelio que se manifiesta en la forma de flujo.

A medida que el pH aumenta, las aminas se hacen volátiles y aparece el olor típico, que puede empeorar durante la menstruación o luego de las relaciones sexuales. Otros síntomas incluyen irritación vaginal y prurito.

Diagnóstico. La vaginosis es relativamente fácil de diagnosticar por el olor característico. Se toma una muestra de la secreción vaginal, se coloca cerca de las fosas nasales del observador y se puede apreciar el olor característico a pescado. El observador debe ser cuidadoso porque, en ocasiones, el olor es tan intenso que puede producir una irritación transitoria de las fosas nasales. Este olor se puede hacer más evidente si se pone la secreción en contacto con hidróxido de potasio.

Otros criterios de diagnóstico incluyen el flujo fino homogéneo adherente a las paredes de la vagina a menudo presente en el introito, un pH vaginal mayor de 4.5 y la presencia de abundantes cocobacilos y escasos lactobacilos en las secreciones vaginales. La presencia del germen se puede hacer mediante la citología.

Tratamiento. Las pacientes sintomáticas deben recibir metronidazol, en dosis única que es activo contra la mayoría de los anaerobios y la infección se resuelve en la gran mayoría de las pacientes. Si la infección se presenta en el primer trimestre de la gestación no se puede usar el metronidazol, en estos casos se usa la clindamicina o la ampicilila.

La vaginosis bacteriana se ha relacionado con: ruptura prematura de membranas, parto pretérmino, corioamnionitis diagnosticada histológicamente y mayor incidencia de endometritis luego de cesárea por lo que, debido a una alta tasa de infección en mujeres asintomáticas, se ha recomendado el despistaje de vaginosis bacteriana en los controles prenatales iníciales.


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